charlando de sexo... y mucho mas
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Muchas parejas se olvidan que un embarazo generalmente ocurre después de una relación sexual. Debido a esto existen mitos y temores relacionados con la sexualidad durante el embarazo. A veces resulta algo incómodo, a veces se disfruta más que nunca, pero a veces también está ausente durante toda la gestación. Lo que siempre pasa es que hay cambios en la sexualidad durante el embarazo. Las necesidades sexuales de una pareja varían ampliamente. Para algunas es una relación obligatoria semanal y para otras una relación diaria nunca es suficiente. Estas variaciones entre pareja y pareja también existen durante los tres trimestres del embarazo. En estudios científicos se ha encontrado que el 54% de las mujeres experimentan una disminución de su líbido durante el primer trimestre del embarazo como consecuencia del cansancio, las náuseas y los malestares habituales durante este período. En un porcentaje menor, otras mujeres tienene muchos más deseos sexuales, especialmente por los cambios en la sensibilidad genital secundaria a los cambios hormonales. Incluso muchas mujeres experimentan su primer orgasmo en esta etapa. Durante el segundo trimestre la situación cambia considerablemente, ya que la pareja ya se ha adaptado al embarazo y han desaparecido muchos de los temores y los malestares iniciales. Es en esta etapa que se vuelve a la sexualidad previa al embarazo o bien se disfruta del sexo como nunca. Durante la última etapa del embarazo la sexualidad vuelve a estar comprometida ya que ahora es la panza la que se interpone entre los dos y a veces es muy difícil abstenerse de toda la ansiedad que despierta el nacimiento, especialmente cuando se trata del primer hijo. En esta etapa tanto el placer como el deseo sexual disminuyen en gran cantidad de parejas y en estudios científicos se ha encontrado que durante el último mes del embarazo solamente el 75% de las parejas continuaban sus relaciones sexuales en la forma habitual. Una de las molestias más frecuentes durante el embarazo es la sensibilidad, el dolor mamario y el cambio en las secreciones vaginales que aumentan en cantidad y modifican su olor y sabor. El aumento del flujo vaginal durante el embarazo muchas veces soluciona problemas previos de lubricación o de estrechez vaginal. Como bien dice el refrán "No hay mal que por bien no venga", el sexo durante el embarazo produce un cambio que puede resultar muy positivo. A continuación te detallamos cuáles son estas ventajas. En las parejas que han debido estar bajo tratamiento para quedar embarazadas, es a veces el momento en que realmente pueden disfrutar de su sexualidad espontáneamente sin estar pensando en termómetros, calendarios o días especiales del ciclo para poder tener sus relaciones. A veces uno de los dos no se encuentra de humor para una relación y deben encontrarse otras alternativas para llegar a la intimidad. Algunas cosas a tener en cuenta es que la sexualidad debe darse como un complemento de otros aspectos en la vida de la pareja. No es necesario cantidad si no intensidad de la relación para llegar a un estado de satisfacción mutua. Siempre pon énfasis en el amor más que en la relación sexual. Existen más variantes que las posiciones para el sexo descriptas en muchos manuales. A veces es suficiente un beso, una caricia, un abrazo, una cena con velas o una ducha juntos. Charla con tu pareja las cosas que más te gustan, tal vez ahora él deberá "prepararte" para ese momento durante mucho más tiempo que antes y de otras formas. Una buena sexualidad durante el embarazo es importante para preparar el cuerpo para un parto vaginal, los músculos de la vagina se ejercitan durante una relación sexual, y mejoran su tono muscular para el momento del nacimiento. Puedes intentar nuevas posturas para la relación sexual. Aquí te mostramos las que resultan más cómodas para que pruebes a ver cuál es la mejor en tu caso. En los casos en que se contraindiquen las relaciones sexuales por problemas de salud, debes consultar con tu médico si puedes experimentar orgasmos, ya que los mismos conllevan a contracciones uterinas importantes que en algunas situaciones podrían ser perjudiciales para el desarrollo de tu embarazo.
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